Hace poco estaba hablando con un amigo sobre la privacidad en línea y de que forma empresas de internet se benefician, utilizan y hasta venden nuestros datos personales o de navegación.

Adicionalmente instituciones gubernamentales leen, recopilan y almacenan nuestras comunicaciones, correos electronicos y mensajes así como la mayoría de datos que creemos van seguros por la red.

Tambien le mostré como algunas personas y empresas estan haciendo esfuerzos en la creación de nuevas formas de comunicación segura como existen herramientas como PGP o empresas que ofrecen correos que cifran los mensajes para asegurar la privacidad, chats más seguros que los brindados por Gmail o WhatsApp, almacenamientos en nube diferentes a Dropbox o OneDrive de Microsoft (que de forma descarada y directa trabaja con la NSA para tener acceso a los datos que guardas en tu cuenta)…

Lo invité a utilizar algún tipo de seguridad en sus correos corporativos, es más, yo le ayudaba a configurarlo y le explicaba a un par de personas de su empresa como hacerlo.

Bueno, lo que realmente me dejó sorprendido fue su respuesta: “terrible pero es con lo que tenemos que lidiar.”

Me sorprendío su aceptación a ser observado, vigilado, analizado, explotado por corporaciones… y no hacer absolutamente nada. En ocasiones la falta de “tiempo” o el día a día consume a las personas y pequeñas empresas a hacer cambios que beneficiarian sus datos.

El no moverse a hacer un pequeño cambio, instalar un programa, es mas un cambio de mentalidad que puede mejorar la privacidad y manejo de los datos personales.